Se dice que los refranes reflejan la sabiduría del pueblo, aprovecho uno de ellos que dice algo como así como “A los perros más flacos se les cargan las pulgas”, ya que ese es exactamente el impacto que tienen los desastres naturales sobre nuestra sociedad.
Haciendo una relación histórica de los desastres naturales presentados en los últimos años en el mundo, tristemente tienen un elemento en común, afectaron en una elevada proporción a los estratos de la sociedad menos favorecidos: los pobres.
En México la situación se ajusta de manera precisa a esta situación. Para no retroceder demasiado en el tiempo refiramos únicamente las calamidades presentadas en este sexenio e inmediatamente nos viene a la mente lo ocurrido en Villahermosa y Chiapas, y en estos últimos días en varios municipios de Michoacán y en el norte del Distrito Federal, así como diversas localidades ubicadas en la zona conurbada del Estado de México, de lo que han dado cuenta ampliamente los medios de comunicación.
Esto es lo que se observa de manera manifiesta, sin embargo las heladas y sobre todo las sequías en extendidas superficies de la república son una constante, que no tienen tanta resonancia en los medios de comunicación pero que no por ello dejan de tener una sensible perturbación sobre la sociedad en su conjunto.
El origen de esta situación se encuentra en asentamientos realizados de forma irregular en zonas no aptas para la vivienda, ya sea porque están en barrancas susceptibles de sufrir desgajamientos, en hondonadas a orillas de ríos con amplias posibilidades de rebasar su acotamiento, en regiones con elevada sismicidad en las que los requisitos de construcción no se respetan, etc. Además de que la cultura de los seguros no ha permeado en la sociedad y por ello los bienes muebles, pero sobre todo los inmuebles, no tienen el respaldo que en momentos de crisis responda por su pérdida parcial o total.
La pérdida de sus enseres domésticos, en algunos casos incluso la de su propia casa habitación, y la incidencia sobre sus condiciones sanitarias afecta sensiblemente sus ya de por si precarios niveles de vida, en un entorno caracterizado por un crecimiento económico sumamente mediocre que repercute directamente en forma negativa sobre la generación de empleos y consecuentemente sobre los salarios retribuidos.
En este contexto la meta de superación de la pobreza del actual gobierno se enfrenta cada vez a mayores retrocesos y deja en evidencia que es necesario atender algunos servicios (drenaje y agua potable) mismos que, todo indica, no se consideraban prioritarios en dicha estrategia.

En este contexto los esfuerzos realizados por el gobierno actual prácticamente se diluyen ante la situación presentada año con año en diversas regiones del país y la pretendida elevación del nivel de vida de las mayorías sufre cada vez mayores retrocesos que impiden atender la reducción de la brecha entre los niveles de vida cada vez más polarizados.
El impacto que tienen los desastres naturales sobre la sociedad es posible presentarla de manera coloquial mediante un refrán que expresa que “A los perros más flacos se le cargan las pulgas”, cita que no requiere mayor explicación y refleja claramente dicha situación.
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